NO HAY NINGUNA SITUACION POR MALA QUE SEA, QUE NO PUEDA EMPEORAR DESPUES DE UNA CIRUGIA.

Consideraciones sobre las complicaciones en el tratamiento de la deformidad del adulto.

En" rel="nofollow" target="_blank">http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26967123">En este articulo revisan los resultados en relación con la readmisión hospitalaria durante 2 años en 334 pacientes y comprueban como el 23 % de los pacientes (76) tuvieron que ser ingresados por diversas complicaciones, y de ellos 65 pacientes requirieron una nueva reintervención relacionado con alguna de las posibles y diversas complicaciones.

 Por otra parte, este mismo grupo de autores en" rel="nofollow" target="_blank">http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26155895">en este otro trabajo, demuestran que la mortalidad de esta cirugia puede ser de un 0.25 %. En este sentido se comprueba como paciente con enfermedad pulmonar crónica se relaciona con un aumento de complicaciones no mortales, mientras que las hepatopatias se relacionan con aumento de mortalidad.

Lógicamente las complicaciones se relacionan con la extensión de los segmentos fijados, siendo más frecuentes cuanto más importante haya sido la intervención.

A partir de los 65 años la tasa de complicaciones y de mortalidad aumentan además por otra parte de forma significativa con respecto a pacientes más jóvenes.

Los mismos autores," rel="nofollow" target="_blank">http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27053581"> en otro trabajo, señalan que además de las infecciones, la tasa de reintervenciones, se relacionan con la magnitud del disbalance sagital preoperatorio y la obesidad del paciente.

Si a este alto porcentaje de complicaciones postoperatorias , se une el porcentaje de complicaciones intrahospitalaria inmediata y que ronda el 10 %  para este tipo de cirugia, es necesario que nos replanteemos antes de la cirugia todas las opciones del tratamiento conservador, y que seamos realistas y honestos en relacion con la información que proporcionamos a los pacientes acerca de nuestras habilidades técnicas y de la cualificación de nuestro centro y equipo para el seguimiento postoperatorio. 

Todo ello redunda en la necesidad de entender claramente las necesidades y prioridades de los pacientes; muchas veces éstos están desesperados y ansiosos por soluciones milagrosas, y confian en cualquiera que les ofrece una intervención "con garantias" de resolver su situación.

Para concluir, cualquier cirujano que a un paciente con esta patologia plantea una solución con garantias o resultados buenos, superiores al 90 %, es un sinverguenza y un mentiroso.